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El verdadero poder del pensamiento crítico (y no es detectar fake news)

Pensamiento crítico · 13/09/2025

Casi siempre que hablo con personas interesadas en el Curso Avanzado de Pensamiento Crítico, hacen mención a la cantidad de información falsa y engañosa que nos rodea: discursos políticos, fake news, publicidad engañosa…

Es cierto que el pensamiento crítico es el antídoto contra este tipo de mierdas, pero centrarnos en eso nos hace olvidar el verdadero potencial de un pensamiento crítico adiestrado. ¿Cuál es entonces el verdadero poder de adquirir un afinado pensamiento crítico?

Eso es lo que voy a responder en este capítulo. Si antes quieres una visión general del tema, puedes empezar por esta guía sobre pensamiento crítico. Empecemos.

Si lo prefieres, escúchalo en Spotify, iVoox o Apple.

Una llave que abre muchas puertas

Todos sin excepción buscamos tener una vida plena. Disfrutar del trabajo, del ocio, crear y nutrir bonitas relaciones, sentirnos seguros económicamente y tener buena salud.

Hay muchos libros y canales de Youtube centrados en mejorar en cada una de esas áreas, pero en realidad existe una llave que abre casi todas las puertas. Exacto: el pensamiento crítico.

Quizás pienses que estoy exagerando las virtudes del pensamiento crítico para venderte mi curso. Haces bien en ser escéptico y cuidadoso porque mis incentivos son evidentes. Igualmente voy a darte buenos argumentos para persuadirte de que estoy en lo cierto.

Factores determinantes de una vida plena

La felicidad y el bienestar dependen de dos cuestiones fundamentales:

  • Cómo experimentamos esa vida
  • Las circunstancias de la vida

Cómo experimentamos la vida

Algunos fanáticos del poder de la mente te dirán que sólo cuenta cómo experimentas lo que te ocurre y que debes trabajar en tu control mental. Debes aprender a disfrutar de cada pequeño momento y aceptar las calamidades de la vida.

Esto obviamente es falso: si tu hijo muere mañana, por muy estoico que seas, por mucho mindfulness que hagas, te sumirás en un pozo de dolor durante muchos meses. Trabajar en cómo vives ese trauma te puede ayudar a largo plazo, pero nadie te devolverá a tu hijo.

Lo mismo ocurre si tienes dolor crónico, llevas en paro varios años o tu pareja se ha hecho adicta al crack. Cómo te enfrentas a lo que te sucede es importante, pero el margen que tienes para aceptar y sobrellevar ciertas situaciones tiene límites.

Las circunstancias de la vida

Por el otro lado tenemos a los que piensan que cuando cambien sus circunstancias, serán más felices. Estos tienen razón en parte, aunque sólo en parte. Se sabe que las personas de países ricos son más felices que las de países pobres. También que las personas sanas son en promedio más felices que las enfermas. Aún así, hay personas sanas y adineradas que sufren cada día de ansiedad, depresión o apatía. Las circunstancias tampoco aseguran una vida plena y satisfactoria. Pero ayudan y mucho.

Y aquí es donde entra el pensamiento crítico. Un afinado pensamiento crítico produce mejores decisiones y mejores decisiones llevan a unas circunstancias mejores. Mejor salud, mejores inversiones, mejores circunstancias laborales, una pareja más adecuada, mejor alimentación, etc. Un estudio demostró que un elevado pensamiento crítico predecía mejor una buena toma de decisiones que una elevada inteligencia.

¿Quién podría negar que elegir tener una pareja amorosa, estar más saludable y tener un mejor trabajo no te va a llevar a una vida mejor?

Objeciones a mi tesis

Llegados hasta aquí se me ocurren algunas objeciones que podrías plantear a mi tesis:

  • Las circunstancias no sólo dependen del pensamiento crítico
  • Mejorar la capacidad crítica es imposible
  • Para aplicar pensamiento crítico sobre una materia hacen falta conocimientos en dicha materia
  • Aunque mejore mis circunstancias, si no aprendo a disfrutar de lo que tengo y a aceptar las vicisitudes de la vida, no seré feliz

Voy a responder a estas objeciones.

Las circunstancias no sólo dependen del pensamiento crítico

Tienes razón, las circunstancias de la vida dependen de muchos factores que nada tienen que ver con el pensamiento crítico. Si tu hermana muere en un accidente de coche o si te echan del trabajo por un ERE, de poco te servirá el pensamiento crítico.

La vida nos pone en situaciones complejas sobre las que tenemos muy poco control. La suerte es quizás el factor más relevante a la hora de dar forma a nuestro entorno.

Dicho esto, lo bueno es que hay un tipo de suerte que podemos poner de nuestro lado. Te pondré un ejemplo. Dos personas tienen un accidente de tráfico (mala suerte). La primera había aplicado el pensamiento crítico al comprar el coche e invirtió un dinero adicional en un coche más seguro. La segunda quiso ahorrar a toda costa y compró un coche más barato. La primera sufrió fuertes golpes y se rompió una muñeca. La segunda quedó para siempre en silla de ruedas.

Otro ejemplo algo menos dramático. Puedes tener mala suerte y que te echen por un ERE. Hasta aquí poco podías hacer. Sin embargo, podrías haber sido uno de los elegidos para quedarse si hubieras aplicado sistemáticamente el pensamiento crítico en el trabajo y te hubieras creado una reputación de persona con gran sentido común.

En resumen, la suerte siempre estará ahí, pero el pensamiento crítico puede ayudarte a mitigar los embates de la mala suerte y aprovechar la buena suerte.

Mejorar la capacidad crítica es imposible

No somos una tabla rasa, eso es indudable. Venimos al mundo con unos genes y unas circunstancias que influyen de forma drástica en nuestra inteligencia, paciencia, gestión de las emociones e impulsos, etc. Todos hemos visto a pequeños niños prodigios como Carlos Blanco que desde pequeños tienen una capacidad crítica sobrehumana. Esto quiere decir que algunos tenemos una mejor predisposición que otros para ser pensadores críticos.

Por otro lado, algunos estudios apuntan a que es muy difícil aprender pensamiento crítico de forma que sea aplicable a todos los ámbitos. Que lo máximo a lo que podemos aspirar es a aprenderlo y aplicarlo en contextos específicos.

Entonces, ¿sirve de algo entrenar nuestro pensamiento crítico?

¡Por supuesto!

Cuando nos planteamos mejorar nuestras habilidades críticas, el objetivo debe ser mejorar respecto a nuestras capacidades actuales. Sería un error fijarnos en personas que pueden contar con cimientos más sólidos, mayor capacidad de análisis, hábitos mejores…

Dentro de un rango, la posibilidad de mejora es real. Eso no lo digo yo, se han hecho múltiples experimentos en los que los alumnos, con la debida formación, mejoraban en muchas de las habilidades y disposiciones necesarias para el pensamiento crítico (ver estudios (1, 2). No es fácil y los efectos no son impresionantes, pero se pueden conseguir mejoras.

Respecto a la dificultad de aprender pensamiento crítico a nivel general, es un hecho. Esto es algo que tuve en mente desde que empecé a pensar en cómo diseñar el curso. Por esta razón lo he diseñado de tal manera que los alumnos apliquen el pensamiento crítico en muchos ámbitos diferentes: laboral, salud, financiero, político, etc.

Hacen falta conocimientos

Una de las principales críticas que se le hacen a las formaciones sobre pensamiento crítico, es que no se puede ser crítico en un ámbito que desconocemos. Pero, ¿es realmente así? ¿Somos capaces de usar el pensamiento crítico en áreas donde tenemos poco o ningún conocimiento? ¿Ser críticos sobre asuntos políticos sin haber leído filosofía política? ¿Ser críticos sobre dietas y suplementos sin haber leído sobre nutrición?

Sí y no. Hay ciertas disposiciones y habilidades propias del pensador crítico que son útiles sin necesidad de conocimientos específicos. Por ejemplo: cultivar la curiosidad y el escepticismo. Estar más abierto a cambiar de opinión. Saber hacer las preguntas adecuadas. Saber investigar, evaluar fuentes… Todo eso es útil sin saber nada sobre el contenido de un tema.

Obviamente cuanto más sepas, mejores serán tus preguntas y más ágil serás evaluando evidencias y argumentos. Por eso además del Curso Avanzado de Pensamiento Crítico, hago capítulos de Polymatas y analizo libros en la Biblioteca Polymata. El conocimiento fundamental sobre el mundo es otra de las patas clave para ser un buen pensador.

Mejorar las circunstancias no es suficiente

Una última objeción de la que ya hemos hablado, es que para ser feliz uno debe aprender a disfrutar de lo que tiene y aceptar las desavenencias de la vida. Y así es, soy un fiel convencido de ello. Tanto que en la Biblioteca recomiendo un libro que habla justamente de esto. Sin embargo, que mejorar las circunstancias no sea una condición suficiente, no significa que no sea una condición necesaria. Si tomamos malas decisiones y vivimos en la mierda, nuestra experiencia vital será una mierda. Así que mejor asegurarnos de tomar buenas decisiones.

Entonces, si el pensamiento crítico es una condición necesaria para una vida plena, ¿cómo puedo mejorarlo?

Para responder a esa pregunta creé el Curso Avanzado de Pensamiento Crítico. La primera edición me permitió poner a prueba las lecciones durante nueve meses, ver dónde se atascaban los alumnos y mejorar los ejercicios y las prácticas.

El curso trabaja los tres pilares del pensamiento crítico: la epistemología (qué podemos conocer), la mentalidad del pensador crítico (los rasgos necesarios) y el análisis de discursos (las herramientas y conocimientos para analizar cualquier discurso). En la página del curso tienes la información actualizada sobre el contenido, las fechas y las condiciones de la edición actual.


Análisis crítico del capítulo

Bien, cerremos este capítulo analizando mi discurso como lo haría un buen pensador crítico. Vivimos rodeados de discursos y saber analizarlos es fundamental para filtrar el grano de la paja. Un discurso es cualquier mensaje con intención de persuadirte. Es decir, busca que cambie tus pensamientos y/o comportamientos.

Incentivos

En primer lugar, ¿cuáles son los incentivos del emisor?

Mis incentivos son venderte un curso de pensamiento crítico. Eso debería activar tu modo escéptico. Si estás pensando en dedicar varios meses y una cantidad importante de dinero al curso, analiza mis argumentos con cuidado.

Tesis y argumentos

¿Cuál es la tesis que propongo en el capítulo? (La tesis es el mensaje principal del discurso).

  • La mayoría de las personas se verán beneficiadas de hacer el Curso Avanzado de Pensamiento Crítico

¿Cuáles son los argumentos que llevan a la tesis?

Aunque todos sabemos intuitivamente lo que es un argumento, permíteme definirlo con precisión. Un argumento es un conjunto de proposiciones (premisas) cuyo fin es dar razones para justificar una afirmación (conclusión).

Argumento 1

  • P1: Una vida plena depende de dos cuestiones fundamentales:
    • Las circunstancias de la vida
    • Cómo experimentamos esa vida
  • P2: Mejor pensamiento crítico te lleva a tomar mejores decisiones
  • P3: Mejores decisiones te llevan a mejores circunstancias (salud, finanzas, etc)

Conclusión 1: Un mayor pensamiento crítico te lleva a una vida más plena

Argumento 2

  • P1: Un mayor pensamiento crítico te lleva a una vida más plena (conclusión del argumento 1)
  • P2: Puedes mejorar tu pensamiento crítico entrenándolo
  • P3: Mi Curso Avanzado de Pensamiento Crítico te ayuda a entrenarlo

Conclusión 2: Mi Curso Avanzado de Pensamiento Crítico te lleva a una vida más plena

Argumento 3

  • P1: Mi Curso Avanzado de Pensamiento Crítico te lleva a una vida más plena (conclusión del argumento 2)
  • P2: Todos buscamos tener una vida plena

Conclusión 3 (tesis): La mayoría de las personas se verán beneficiadas de hacer el Curso Avanzado de Pensamiento Crítico

Generalmente un discurso bien formado está compuesto de varios argumentos cuyas conclusiones son premisas para la tesis general del discurso. No siempre es así, pero debería ser así si buscamos crear un discurso sólido que soporte los embates de los críticos.

Para cada una de las premisas que componen los tres argumentos hay evidencias razonables, y algunas están enlazadas en el artículo. La premisa más difícil de sostener es que mi curso mejore de forma apreciable tu pensamiento crítico. La primera edición me ha permitido corregir problemas y recoger la experiencia de los alumnos, pero sigo sin poder separar el efecto del curso de su motivación previa ni medir cuánto transfieren lo aprendido a otros ámbitos. La conclusión de que el curso "te lleva a una vida más plena" es, por tanto, bastante más fuerte de lo que permiten afirmar los datos.

El análisis de la tesis y los argumentos de un discurso es importante, pero otra de las patas de un análisis crítico es evaluar la retórica del mismo. Vamos con ello.

La retórica y la autoridad

Todo discurso tiene una forma y un fondo. El fondo son los argumentos y la tesis que ya hemos analizado. ¿Pero qué hay de la forma? Muchos de los mejores vendedores, políticos e intelectuales consiguen convencer a la gente con su retórica y con su autoridad, no tanto con sus argumentos. Cuando analizamos un discurso, siempre debemos prestar atención a quién es el autor y cómo cuenta su historia.

¿He introducido alguna técnica retórica en este capítulo?

Por supuesto, aunque he intentado ser honesto en todo momento.

En primer lugar he utilizado un formato de capítulo que pretende reforzar mi prestigio como pensador crítico. Al analizar mi propio discurso de forma honesta, intento mostrarte que sé de lo que estoy hablando y que soy honesto. Dos rasgos importantes para vender un curso de este tipo.

Por otro lado, la página del curso informa de las fechas y del número limitado de plazas. Esa información es relevante, pero también introduce un sentimiento de urgencia que puede empujarte a decidir antes de haber examinado bien la propuesta. Te recomiendo leerla con calma y preguntarme cualquier duda antes de matricularte.

Otro elemento retórico que está en este discurso y en cualquiera, es el enmarque. El enmarque es dónde pongo el foco. Hay muchas cosas que podrían mejorar tu calidad de vida. Yo me centro en el pensamiento crítico y eso puede llevar a pensar al oyente (de forma subconsciente) que es la única, el Santo Grial, pero no es así. Dicho esto, a mi favor he de decir que he querido dar una visión más amplia explicando que la vida también mejora notablemente cuando aprendemos a disfrutar de lo que tenemos y a aceptar lo que nos viene.

Por último, creo que mi tono personal y cercano inspira confianza en la mayoría de las personas. He de decir que esto no es premeditado porque es mi manera natural de comunicar. Si sigues Polymatas, lo sabrás.


Y poco más, polímata. He querido enseñarte una parte del análisis de un discurso usando como ejemplo el mío. En el curso trabajamos este tipo de análisis con mucha más profundidad y sobre textos reales.

Analizar mi propio discurso tiene trampa: conozco la tesis, los argumentos y las técnicas retóricas que he usado. Lo difícil es hacer lo mismo con un discurso ajeno o, más difícil todavía, con uno que confirma lo que ya piensas. Eso es precisamente lo que entrenamos durante meses en el Curso Avanzado de Pensamiento Crítico. Si quieres aprender a hacerlo por tu cuenta, aquí tienes el programa completo y la información de la próxima edición.

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Archivado en: Pensamiento crítico Etiquetado con: curso, educación, pensamiento crítico

Val Muñoz de Bustillo

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